Esta es una obra de teatro para 6 personajes. Permite a quienes la representen idear e interpretar su propia coreografía de baile. Además, muestra al arte (la danza en este caso) como una vía positiva de desarrollo para adolescentes (y niños).



A bailar

Título: “¡A bailar!”

Autora: Silvina Carrasco

 Personajes:

  1. Lidia: Profesora de música. Inscribe a sus alumnos en un concurso de baile para que puedan superar sus limitaciones a través de la experiencia y afianzarse como grupo.
  2. Luli: Tiende a comportarse con aires de superioridad porque ha estudiado danza desde chica y sabe bailar. Luego del concurso, habrá aprendido a ser más humilde y a ayudar a sus compañeros.
  3. Martín: Es el chistoso del curso. Su necesidad de llamar la atención, prima en él más que la opción de ser responsable con el esfuerzo de sus compañeros. Después del concurso, habrá aprendido a suavizar un poco su tendencia individualista para valorar el hecho de ser parte de un grupo.
  4. Anto: Se siente cómoda con su desarrollo intelectual pero no con el físico y aunque le gusta mucho bailar, tiene prejuicios sobre esta actividad. Después del concurso, habrá aprendido a superarlos para disfrutar de lo que le gusta hacer.
  5. Sofi: Es muy insegura y no se siente realmente capaz de aprender a bailar. Después del concurso, se siente más confiada y con una mayor autoestima.
  6. Marcelo: Es muy competitivo y ganar en todo es su único objetivo. Después del concurso, también valorará la diversión.

(Personajes 2, 3, 4,5 y 6 tienen entre 15 y 16 años. Son compañeros de curso de la escuela.)


ACTO I

Personajes que intervienen en este acto: Lidia, Luli, Martín, Anto, Sofi y Marcelo.

Escenario: El gimnasio de una escuela secundaria.

En el suelo, los adolescentes esperan sentados la llegada de la profesora.

–Anto: Insisto, no fue buena idea esto del concurso. Nos tomó por sorpresa la profesora y aceptamos sin darnos cuenta en la que nos metíamos.

–Luli: ¡Qué exagerada! Como lo decís parece una tortura. ¡Qué más divertido que preparar una coreografía y bailarla para aprobar una materia! ¡Ni siquiera tenemos que ganar el concurso para aprobar!

–Martín: Vos lo decís porque sabés bailar, no perdés nada, no arriesgás nada.

–Luli: Algo arriesgo: tengo que bailar con ustedes; puede llegar a ser un papelón.


–Martín: ¡Qué creída que sos nena!

–Anto: ¡Que agrandada!

–Marcelo: Véanlo así: además de aprobar una materia sin estudiar teoría podemos ganar el premio del concurso, y si lo pensamos bien no es tan difícil: Luli baila desde siempre; yo puedo ganar en todo lo que me proponga; Anto es muy inteligente, aprende todo rápido; Martín aporta la gracia… Y… Sofi… he… bueno… algo que hacer le vamos a encontrar.

(Los varones se ríen)

–Anto: ¡Qué malo!


(Sofi un poco apartada del grupo, mira al piso en silencio.)

–Anto: Sofi, ¿estás bien?

–Sofi: (Como hablando para sí misma)  Yo no puedo participar. No sé bailar y no puedo aprender. Voy a hacer un papelón… No puedo, no puedo… Prefiero desaprobar la materia…

(Llega la profesora Lidia apurada.)

–Lidia: ¡Disculpen la demora, ¿listos para ensayar?

(Gestos de duda entre los chicos)

–Lidia: Okay, no es la actitud que esperaba pero… ¡A bailar!

(Luli, Anto, Marcelo y Martín se paran y se acomodan frente a Lidia para empezar. Sofi permanece inmóvil en el suelo)

–Lidia: ¿Sofi?

–Sofi: Estoy… descompuesta… Me siento… mareada. Disculpe, no puedo bailar.

–Lidia: (Entendiendo que Sofi solo está dando excusas porque tiene miedo) Te esperamos hasta que te sientas mejor.

(Sofi se para sin ganas y se ubica junto a sus compañeros)

–Lidia: Bueno, empezamos.

(Lidia pone la música y hace un paso de baile. Los adolescentes intentan imitarlo. Anto lo hace torpemente y tropieza; hecho que hace reír a carcajadas a Luli, Marcelo y Martín)

–Luli: ¡Ha! ¡Pero sos más patadura de lo que pensaba!

–Marcelo: ¡Sos de madera Anto!

–Anto: ¡No, esto no es lo mío y no quiero participar! Yo puedo estudiar distintos tipos de danzas y armar nuestra coreografía, pero no bailar. Las destrezas físicas no son lo mío.

(Lidia apaga la música)

–Lidia: Chicos, todos creemos que tenemos limitaciones, pero hay que intentarlo para poder superarlo. Les aseguro que cuando termine el concurso van a haber aprendido mucho más que de baile.

ACTO II

Personajes que intervienen en este acto: Lidia, Luli, Martín, Anto, Sofi y Marcelo.

Escenario: El mismo escenario del Acto I.

Los cinco adolescentes bailan una coreografía sincronizada. En un momento, Martín interrumpe la sincronización; haciéndose el chistoso, empieza a bailar un baile que nada tiene que ver con la coreografía original.

–Luli: ¡Martín ¿qué hacés?! Siempre llamando la atención

–Marcelo: ¡Siempre queriendo llamar la atención vos! ¡Tomátelo enserio que es un trabajo de grupo, no se trata de vos solo!

–Martín: ¡Huy, que poco sentido del humor! ¿Acaso vos lo estás haciendo por el grupo? Solo lo hacés porque tenés que ganar en todo… Y vos Luli, lo único que querés es lucirte y que todos te halaguen…

–Lidia: (Apaga la música) Bueno chicos, silencio. La coreo ya se la saben, ya la practicamos muchos días, llegó el momento de aprender otras cosas: Luli y Sofi para allá (señala un sector),  Anto y Martín por allá (señala otro sector) y vos Marcelo vení conmigo.

(Los alumnos se ubican donde Lidia indicó)

–Lidia: Luli, tenés la tarea de hacer que a Sofi le salga la parte que según ella ¨no puede aprender¨; Martín, vas a ensayar con Anto y controlar sus progresos, tratando de que ella se luzca más que vos y Marcelo, estás a cargo del grupo en general: tu tarea es encontrar la fórmula para ganar.                                                                                                                                                                                            Que disfruten de las semanas que quedan de ensayo, nos vemos el día anterior al concurso.

(Lidia agarra su bolso y se va)

–Anto: Pero profe…

–Lidia: (Yéndose) No se preocupen, les va a ir bien…

(Los alumnos quedan desconcertados)

ACTO III

Personajes que intervienen en este acto: Lidia, Luli, Martín, Anto, Sofi y Marcelo.

Escenario: Un escenario de competición.

Los adolescentes representan su coreografía, saludan y bajan. Emocionados, se quedan hablando en un rincón. Lidia se acerca a felicitarlos.

– Lidia: ¡Felicitaciones! ¡Salió genial!

–Martín: Sí, no creo que ganemos pero fue muy divertido.

–Marcelo: Si, usted tenía razón, aprendimos muchas cosas mientras nos preparábamos.

–Lidia: ¿Por ejemplo?

–Marcelo: Yo me di cuenta de que cuando menos pensábamos en ganar, la coreografía salía mejor porque nos divertíamos más.

–Martín: Yo aprendí a trabajar en grupo. Ya no siento la presión de ser siempre el chico genial que hace divertir a todos.

(Risas)

–Anto: Siempre tan humilde Martincito.

–Sofi: (Tímida) Yo aprendí que sí puedo aprender cosas nuevas aunque me de miedo.

–Anto: Yo aprendí a no ser tan prejuiciosa y a darle una oportunidad a las cosas que me gustan.

–Luli: Y yo que puede haber otros mejores que yo. La verdad Sofi que con un poco de práctica superarías a la maestra.

(Risas)

–Lidia: Me alegro de que hayan sido tan buenos aprendices. Como premio, les voy a postergar unas semanas el examen final.

(Los alumnos miran desconcertados)

–Lidia: ¿Cómo? ¿Enserio pensaron que se iban a salvar del examen final?

(Se va.)

 FIN

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