Este es un guión de una obra de teatro para un solo personaje (mujer). Cuenta una historia cómica típica y en forma de monólogo.



Título: “Cómo se sufre en un baño púbico”

Autora: Clara Pérez

Monólogo


Único personaje:

Sandra: Nos cuenta su experiencia en el uso de baños púbicos.

Acto único

Ambientación: Deberá recrear con sus movimientos y hacer imaginar al público cada una de las cosas que cuenta.

 

Sandra: Hola, soy Sandra y quiero contarles una experiencia que seguro muchos han vivido, pero que tal vez no le han dado la importancia que realmente tiene, ¡sí! Porque no entiendo que nos pasa que cada vez que salimos a algún lugar es inevitable que de pronto nos den ganas de hacer pis – se ríe irónicamente- Que momento tan espeluznante y no por el mero hecho de hacer nuestra necesidad, sino por saber cómo se sufre en un baño público. A ver les cuento.

Estas de lo más divertida, sentada en una mesa con tus amigas, tomando un delicioso capuchino cuando de pronto sientes esa necesidad imperiosa de ir al baño –Cara de tragedia- ¡No puede ser! Horror, pero no puedes evitarlo, así que te levantas, indicándole a tus amigas que ya vuelves, vas al baño, y te diriges a ese macabro lugar donde pasarás minutos de angustia hasta poder regresar a la mesa con tus amigas. Sé que se están preguntando ¿de qué hablo? Pues no desesperen y díganme si tengo o no la razón.

Te levantas y caminas rumbo al baño, pero cuando ya estas cerca te encuentras con una larga fila, preguntas si están vendiendo alguna oferta y te responden que no, que es la fila para entrar al baño. ¿Ven? En ese momento comienza el sufrimiento.

Te colocas al final de la fila, y comienzan a pasar los minutos, apenas se mueve y tu cada vez más desesperada aprietas las piernas, te mueves de un lado a otro, comienzas a sudar, sientes que ya no vas a aguantar más, pero tienes que hacerlo.

Al fin estás a una persona de tu turno y de pronto llega una chica con una ancianita y te dice, ¿Puedes permitir que ella entre? Es rapidito. ¿Cómo le dices que no? Así que aprietas más tus piernas y con una voz apenas audible le dices: Si, claro, que pase la señora.

Mientras sientes que son horas las que transcurren, cuando al fin sale la señora, corres desesperada, agarras la puerta y entras, para encontrarte con que el piso esta mojado y tienes que llegar al Wáter en puntillas, con paciencia lo logras, pero claro, todo está mojado, además los gérmenes. Tu mamá te enseño que no te sientas en baños púbicos, así que con mucho cuidado te acomodas y comienzas a hacer malabares para apuntar apenas agachada al lugar indicado.

Cuando al fin logras hacerlo, tu cartera que tienes colgada en el hombro se desliza y casi cae al piso mojado, así que como puedes la rescatas antes de caer, pero te moviste y ahora tienes que volver a hacer malabares para lograr apuntar y justo en ese momento alguien empuja la puerta, tu velozmente cierras con tu mano gritando, ¡Está ocupado! Y te concentras nuevamente en lo que hacías.


Cuando al fin has terminado, estiras tu mano para buscar el papel de baño y ¡horror! No hay, sin perder tiempo comienzas a buscar en tu cartera, aun haciendo malabares para no mojar tu ropa, en una posición realmente incomoda, hasta que das con un minúsculo pedacito de servilleta, lo tomas, lo doblas en varias partes, pensando que así cumplirá mejor su función y te secas. Bueno realmente no te secas, pero eso te hace sentir mejor moralmente. Vuelves a acomodar tu ropa, caminas en puntillas hasta la puerta para mojarte lo menos posible y triunfante sales de ahí, caminando airosa al lado de la larga fila que espera paciente o impaciente por que le toque su turno de enterarse como se sufre en un baño público.

FIN


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