
Autor: Adaptación escolar del cuento clásico
Adaptación a la obra: Georgina Gimenez
Personajes:
- Narrador/a
- Jack
- Mamá
- Anciano
- Hada Azul
- Esposa del Gigante
- Gigante
Acto I: Los frijoles mágicos
Ambientación: El escenario representa una pequeña granja humilde. Hay una mesa sencilla y una silla. En el fondo, una vaca de utilería o un cartel que la representa. La luz es tenue, sugiriendo pobreza pero calidez familiar.
Narrador/a:
Érase una vez un niño llamado Jack que vivía con su mamá en una granja muy pobre. Lo único que tenían era una vaca flaca y vieja.
(Entran JACK y MAMÁ. Mamá tiene aspecto cansado y preocupado. Jack juega distraído.)
Mamá:
Jack, hijo, necesito que lleves la vaquita al pueblo y la vendas. Con ese dinero compraremos comida para la semana. Asegúrate de recibir un buen precio, ¿entiendes?
Jack:
Sí, mamá. No te preocupes, conseguiré un buen precio.
(Jack parte con la vaca. Aparece en el camino el ANCIANO, de aspecto alegre y bonachón.)
Anciano:
¡Hola, amiguito! ¿A dónde te diriges con esa vaquita?
Jack:
Voy al pueblo a vender mi vaca para comprar comida. Somos muy pobres, señor.
Anciano:
¡Qué buena suerte que te encontré! No necesitas ir hasta el pueblo. Yo me quedo con la vaca y prometo cuidarla muy bien. A cambio… te daré esto.
(El ANCIANO saca un pequeño saquito y muestra tres frijoles.)
Jack:
¿Tres frijoles? ¿Eso es todo?
Anciano:
¡No son frijoles cualquiera! Son frijoles mágicos, y te traerán una enorme fortuna. Te lo prometo.
(Jack reflexiona un momento y acepta el intercambio. El ANCIANO se va. Jack regresa a casa emocionado.)
Jack:
¡Mamá, mamá! Mira lo que conseguí por la vaca.
Mamá:
¿Conseguiste buen dinero? ¿Cuánto te dieron, hijo?
Jack:
¡Mejor que dinero! Me dieron estos tres frijoles mágicos. El señor me dijo que nos traerán una enorme fortuna.
(Silencio. MAMÁ lo mira con incredulidad, luego con enojo.)
Mamá:
¿Frijoles? ¿Cambiaste lo único que teníamos… por unos miserables frijoles? ¡No tenemos qué comer, Jack!
(Mamá toma los frijoles furiosa y los arroja por la ventana. Jack baja la cabeza, avergonzado y triste.)
Narrador/a:
Jack se fue a dormir esa noche sin cenar, con el corazón partido. Pero mientras dormía, algo extraordinario ocurría fuera de la ventana.
Acto II: El reino en las nubes
Ambientación: El escenario se transforma. Un gran tallo verde y enroscado sube desde el piso hasta lo alto del escenario (puede ser una columna decorada o sugerida con iluminación). Al fondo, un castillo imponente. La atmósfera es mágica y misteriosa. Aparece el HADA AZUL.
Narrador/a:
A la mañana siguiente, Jack se despertó y descubrió un tallo enorme que había brotado de los frijoles mágicos. Sin pensarlo dos veces, comenzó a trepar.
(JACK trepa el tallo y llega a un espacio mágico sobre las nubes. Aparece el HADA AZUL.)
Hada Azul:
Jack… te he estado esperando.
Jack:
¿Quién eres tú? ¿Cómo sabes mi nombre?
Hada Azul:
Soy el hada que guarda los secretos de este reino. Ese castillo que ves a lo lejos perteneció a un valiente caballero y a su familia. Pero un gigante malvado lo invadió y se apoderó de todo. Jack… tu madre es la esposa de ese caballero. Y tú eres el hijo de ese héroe. Sé valiente y recupera lo que te pertenece.
(El HADA desaparece. Jack mira el castillo con determinación y camina hacia él.)
Jack:
Entonces… ese castillo es nuestro. No tengo miedo. Lo recuperaré para mi mamá.
(Jack llega al castillo. La puerta está entreabierta. Entra y se encuentra con la ESPOSA DEL GIGANTE, una mujer de aspecto bondadoso.)
Jack:
Señora, por favor… ¿podría darme algo de comer y beber? Tengo mucha hambre y he viajado muy lejos.
Esposa del Gigante:
Pobre criatura… pasa, pasa. Pero debes tener cuidado. Si mi esposo te encuentra aquí, lo pagará muy caro. Come rápido y márchate.
(Le da un trozo de pan y un vaso de leche. De repente, se escuchan pisadas enormes. BOOM. BOOM. BOOM.)
Esposa del Gigante:
¡El gigante! ¡Escóndete, rápido!
(JACK se esconde detrás de un mueble o en una alacena. Entra el GIGANTE con pasos pesados y amenazantes.)
Gigante:
¡Fi… fa… fo… FUM! ¡Huelo el aroma de un niño inglés! Si está vivo, lo comeré con sal y lo haré festín.
Esposa del Gigante:
¡Aquí no hay ningún niño! Son los restos de tu cena de anoche. Siéntate y descansa, que andas viendo fantasmas.
(El GIGANTE gruñe y se sienta. Saca una bolsa y comienza a contar monedas de oro.)
Narrador/a:
El gigante contó sus monedas de oro una por una, hasta que el sueño lo venció y cayó roncando.
(El GIGANTE se queda dormido con grandes ronquidos. JACK sale sigilosamente, toma un puñado de monedas y huye corriendo hacia el tallo.)
Jack:
¡Mamá, mamá! ¡Mira lo que traje!
Narrador/a:
Con las monedas de oro, Jack y su mamá vivieron cómodos por algún tiempo. Pero cuando se agotaron, Jack volvió a trepar el tallo.
Acto III: La gallina y el arpa
Ambientación: El mismo castillo. El escenario puede ser idéntico al del acto anterior, con la adición visible de una jaula con una gallina de utilería y un arpa dorada en el fondo. El ambiente es más tenso que en el acto anterior.
(JACK entra nuevamente al castillo. Lo recibe la ESPOSA DEL GIGANTE.)
Esposa del Gigante:
¡Tú otra vez! ¿No recuerdas el peligro que corres aquí?
Jack:
Lo sé, señora. Pero debía volver. ¿Podría darme algo de comer, por favor?
(La ESPOSA DEL GIGANTE le da de comer. De nuevo, llegan las pisadas. BOOM. BOOM. BOOM.)
Esposa del Gigante:
¡Escóndete, deprisa!
(JACK se esconde. Entra el GIGANTE.)
Gigante:
¡Fi… fa… fo… FUM! ¡Huelo el aroma de un niño inglés! Estoy seguro esta vez.
Esposa del Gigante:
¡Aquí no hay ningún niño! Anda, te traeré la gallina y el arpa para que descanses.
(La ESPOSA trae una jaula con una gallina y un arpa dorada. El GIGANTE observa la gallina con satisfacción.)
Gigante:
Ponme un huevo.
(La gallina pone un huevo brillante y dorado. El GIGANTE sonríe y luego se queda dormido con el arpa tocando una melodía suave.)
Narrador/a:
El arpa tocaba una canción tan suave que el gigante cayó dormido. Jack observaba desde su escondite a la pobre gallinita enjaulada y sintió una profunda pena.
(JACK sale sigilosamente. Toma la gallina con su jaula y el arpa. De repente, el arpa habla con voz aguda.)
Arpa:
¡AMO! ¡AMO! ¡Un niño me está robando!
(El GIGANTE se despierta de un salto, furioso. VE a Jack con sus tesoros.)
Gigante:
¡LADRÓN! ¡Devuelve lo que es mío! ¡Te atraparé y te haré pagar!
(El GIGANTE persigue a JACK. Jack corre hacia el tallo y comienza a bajar rápidamente.)
Jack:
¡Mamá! ¡Mamá! ¡Trae el hacha, rápido!
(MAMÁ entra con un hacha. JACK llega al piso de un salto.)
Jack:
¡Ahora, mamá! ¡Córtalo!
(MAMÁ golpea el tallo con el hacha. Todos miran hacia arriba. Gran silencio.)
¡CATAPLÚN!
(Estruendo. El GIGANTE cae con un golpe devastador fuera del escenario. Silencio. Jack y Mamá se abrazan.)
Narrador/a:
El gigante cayó tan fuerte que fue a dar al otro lado del mundo. Y nunca más volvió a molestar a nadie.
Mamá:
Jack… ¿qué es eso que traes? ¿Una gallina? ¿Y un arpa?
Jack:
Son nuestros, mamá. Siempre lo fueron. Pertenecieron a nuestro padre, el caballero. Un hada me lo dijo.
(Al día siguiente. El escenario se ilumina con luz dorada. Se ven huevos brillantes por todas partes. El arpa toca una melodía alegre.)
Narrador/a:
A la mañana siguiente, descubrieron que la gallinita ponía huevos de oro. ¡Estaba tan contenta de ser libre que llenó toda la casa de huevos dorados! Y el arpa los llenó de música y alegría cada día.
Mamá:
Hijo… perdoname por no haber confiado en ti. Tenías razón. Los frijoles sí eran mágicos.
Jack:
No hay nada que perdonar, mamá. Lo importante es que ahora estamos juntos… y somos felices.
Todos:
¡Y colorín colorado, este cuento ha terminado!