En esta obra de teatro corta de 3 actos, mediante tema y escenas fantásticas se enseñan buenas moralejas. El guión está diseñado para ser representado por 6 personajes.



Obra La cancion mágica de Johan

Título de la obra: “La Canción Mágica de Johan”

Autora: Nathalie Marin

6 Personajes:

  1. Narrador (Voz en off)
  2. Divinidad (Voz de la sabiduría)
  3. Johan (El soñador del mar)
  4. Jasiel (La llave de la libertad)
  5. Jafet (Maestro en artes de defensa)
  6. Abad (El gran filósofo de altamar)

Acto I

(Johan situado en la orilla del muelle)


Narrador: En la tarde de un día soleado, se encontraba un excelso joven de ojos soñadores cerca del muelle, mirando a lo lejos en la altamar las bellas olas al pasar.

Johan: ¡Cuántos sueños!, ¡cuántas metas!, cuanta incertidumbre pasa por mi pensamiento, sin saber, sin conocer cuál será mi devenir. ¡Tanta belleza que existe en el mundo!, pero tan poco apreciada. ¡Tantos conocimientos!, pero todos superfluos.

(Johan desconcertado por la vanidad del mundo)

Narrador: Pese a la ardua preocupación de Johan por la realidad del mundo tan desconcertante, de pronto como por arte de magia desde lo más profundo de las aguas de aquel paraje, escuchó una hermosa melodía que en su letra decía: “Todo soñador quiere ver la luz y solo la halla quien la ha de buscar”.

(Johan con una sonrisa en su rostro cae de rodillas).

Johan: ¡Admirable!, no puedo creer lo que acabo de escuchar en la penumbra de mi desilusión; pues no hay nada más hermoso que el cantar de altamar, como hechizo emanado a mi corazón que consume plácidamente mi ser.

(Johan con una mirada tierna cae en llanto)

Narrador: Es así, como Johan casi como rayo fulgurante caído del cielo, vislumbro una pequeña medalla de oro, dentro de un precioso caracol tirado en el muelle, con un misterioso mensaje que solo él habría de recibir.

Johan: Pero, ¿qué es eso?, parece que ha sido enviado por los dioses. ¡Es tan resplandeciente!. Cualquiera no sabría cómo valorarla.


(Johan detallando la medalla y el caracol)

Johan: ¡Magnifico!, tiene un mensaje, creo que quieren hablarme los eternas divinidades del mar (Johan acerca el caracol a su oído).

Divinidad (voz en off): “Toca la guarura y descubrirás la luz de la sabiduría, y en el instante que lo creas necesario repite tres veces Lux, Lux, Lux”.

Narrador: Johan, entre sus nervios y la locura ante tan inesperado hecho, tomó el caracol y soplo en su interior produciendo un aturdidor y penetrante sonido de llamada, el cual lo llevaría sin pensar, a un lugar que nunca imagino habitar, pero que antes de ir al mismo, tres hombres lo vendrían buscar.

(Desde las aguas de altamar salen Jasiel, Jafet, y Abad).

Acto II

(Johan asustado, al ver los tres hombres surgir del mar: Jasiel, Jafet y Abad)


Johan: ¡Esto no es real!, ¡no es posible!, pero…¿cómo?

Narrador: Acercándose el mayor de ellos, con una corona en su frente le dijo instantáneamente.

Jasiel: Soy tu protector, tu mensajero de luz, ahora, escucha atentamente lo que te voy a decir: Para cruzar la mar, una prueba tendrás que pasar, mis compañeros te van ayudar, pero cada decisión estará en tus manos.

Narrador: Así fue entonces, como Johan emprendió aquel viaje épico que jamás se permitiría olvidar.

(Jasiel presenta a sus servidores Jafet y Abad)

Jasiel: Este es Jafet; quien con su alta habilidad para las artes marciales desde siglos inmemorables, te enseñará por las tardes todos los mecanismos necesarios de defensa, para tu batalla a enfrentar.

(Johan estrecha la mano de Jafet)

Johan: Será un placer para mí ser tu discípulo maestro (Johan inclina la cabeza hacia abajo en acto de respeto y reverencia)

Jasiel: Asimismo, te presento al maestro Abad, quien con su excelsa sabiduría en sus estudios de filosofía, te preparará en toda ciencia durante las horas de la mañana.

Johan: Me alegra tenerte como mi guía (Johan inclina la cabeza hacia abajo en acto de respeto y reverencia)

Narrador: A partir de ese momento, el joven intrépido y extravagante decide sumarse aquella aventura. No obstante, al cabo de tres meses de entrenamiento intensivo diario, Jafet se acerca a conversar con Johan muy amenamente.

(Johan en la cima de una montaña junto a Jafet)

Jafet: Por todo el rendimiento que has dado en tan corto plazo, quiero decirte que te adjudico de todo entrenamiento físico.

(Johan coloca la mano derecha sobre su otra mano empuñada y baja la cabeza en señal de honor y respeto).

Narrador: Después de platicar con Jafet, el joven con paso presuroso desciende la montaña, para ir a la cabaña de Abad a contarle la noticia. Pero lo que no esperaba, era el preciado acto sutil que habría de acontecer esa noche.

(Johan en la cabaña de Abad)

Johan: ¡Abad!, te tengo excelentes noticias, he concluido mi entrenamiento con Jafet, no sabes el gozo que invade mi corazón en este instante.

Abad: ¡Mis sinceras felicitaciones estimado alumno!; seguramente hoy serás lleno de una felicidad incalculable, pues yo también considero que has adquirido el conocimiento indispensable para tu batalla, pero recuerda siempre esta afirmación: “Nunca dejamos de aprender”.

Johan: Querido maestro, que feliz me haces al decirme ese mensaje. Historias como ésta, perdurarán en mi pensamiento aunque los años pasen y mi carne solo sea hueso.

(Abad, inclina la cabeza hacia abajo en señal de respecto a Johan)

Acto III

(Johan, Jafet y Abad en la orilla del muelle)

Narrador: Johan, situándose nuevamente en el muelle, junto a los dos hombres que lo ayudaron a preparar, se hallaba dispuesto a luchar, ¡cuando de pronto!, apareció inesperadamente Jasiel listo para pelear, pues para poder cruzar el mar era con él con quien se debía enfrentar.

(Johan mira desconcertadamente a Jasiel)

Johan: ¿Eres tú con quien he de batallar?

Jasiel: Así es.

(Johan y Jasiel en posición de lucha)

Narrador: Aunque Johan se encontraba aún en estado de shock ante aquella respuesta difícil de creer, no dudó en aceptar; con el fin de lograr lo que su corazón anhelaba obtener, que era: “la verdadera libertad”. Sin embargo, en ese momento recordó las palabras sabias escuchadas en la tarde del día soleado.

Divinidad: “En el instante que lo creas necesario repite tres veces Lux, Lux, Lux”.

(Johan mirando al cielo en forma de agradecimiento)

Johan: Jasiel, eres mi protector, mi consciencia y mi guía; incluso de ti han surgido Jafet y Abad, grandes maestros de la luz. Por eso hoy, creyendo fervientemente en el poder de las palabras, he decido enunciar: Lux, Lux, Lux.

(Jasiel comienza a temblar, bajo una energía radiante que inmediatamente inunda su cuerpo)

Narrador: Ante el irresistible poderío de lo dicho, aquel hombre cayó rápidamente, convirtiéndose sobrenaturalmente en la llave que abriría la puerta que Johan tanto deseaba. Pues no hay nada oculto que no pueda ser hallado.

(Jasiel se transforma en llave)

Narrador: luego de este acontecimiento inexplicable, Jafet y Abad se desvanecieron en el aire, y como palabras en el viento se escuchó una traslucida frase al unísono.

Jafet y Abad: “Cuando la sabiduría y la luz predominan la oscuridad se disipa y se transforma en aquello que necesitas”.

(Johan mira brevemente atrás y luego adelante, colocando los dedos de sus manos uno contra el otro)

Narrador: Johan, esa noche descubrió el mágico secreto que le proporcionaría la salida ante cualquier circunstancia interesante y complicada que pasará en su vida. Enunciando estas dos filosofías.

Johan: “No hay mayor tesoro que la sabiduría, pues lo que se logra serenamente nunca entrará en discordia”. Asimismo, “Todos los sueños anhelados, siempre serán posibles, pues cuando hay perseverancia nunca dejan de existir los resultados”.

FIN.

3 opiniones en “Obra de teatro corta y fantástica de 6 personajes”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *