Esta es una obra de teatro para 2 personajes. La misma nos muestra que transitar los cambios, por difíciles que sean, ayuda a fortalecerse y cumplir los objetivos.



Los cambios

Título: “Los cambios”

Autora: Silvina Carrasco

2 Personajes:

  1. Aldana: Joven de 18 años. Ha egresado de la escuela media y se prepara para irse a estudiar a la universidad, sola y lejos de su madre, con todos los cambios que eso conlleva.
  2. Sara: Mamá de Aldana. También se siente nerviosa por la nueva vida que inicia su hija, pero trata de no demostrarlo, pues sabe que es lo mejor para ella.

ACTO I

Personajes que intervienen en este acto: Aldana y Sara.


Escenario: Terminal de ómnibus de una pequeña ciudad: algunas ventanillas con carteles que simulen ser nombres de distintas empresas de autobuses y un letrero que indique ¨Terminal de ómnibus¨.

Introducción: Aldana está por tomar el ómnibus que la llevará a su nueva ciudad y a su nueva vida.

Aldana y Sara se despiden dentro de la terminal.

–Sara: ¿Segura que llevas todo? ¿Documento, cargador del celular?

–Aldana: Si mamá.

–Sara: ¿Todos los libros, el mapa de la ciudad, la dirección anotada por las dudas?

–Aldana: Si mamá, no te preocupes. Lo único que me inquieta es que te voy a extrañar mucho.

–Sara: (Disimulando su emoción) Es sólo el primer tiempo, después vas a estar bien. Ahora vete, que se va a ir el autobús.

(Se abrazan)


–Aldana: Te amo mamá.

–Sara: Te amo hija.

(Aldana sale de escena y Sara deja caer sus lágrimas.)

ACTO II

Personajes que intervienen en este acto: Aldana y Sara.

Escenario: El escenario está dividido en dos: del lado derecho, la habitación del pequeño departamento de Aldana con una cama, una mesa, una lámpara en una mesita de noche y muchos libros. En la parte izquierda, la sala de estar de la casa de Sara; sofás y una mesita sobre la cual hay un teléfono.

Aldana está en su cama, marca un número en su teléfono móvil. Suena el teléfono en la mesita de la sala de estar de Sara. Sara atiende.


–Aldana: (Llorando desconsoladamente) Reprobé el examen de ingreso  mamá ¡Y me había preparado tanto!

–Sara: (Conteniendo el llanto) Tranquilízate hija.

–Aldana: Esto no es para mi. Además te extraño tanto y te necesito, quiero regresar, te extraño mucho.

–Sara: (Tose para despejar su voz entrecortada al borde del llanto) Y yo necesito que te tranquilices porque así no puedes volver a estudiar.

–Aldana: Es que ésto no es como lo imaginaba, pensé que iba a ser una buena experiencia y desde que llegué no hago más que extrañarte y sentirme sola y frustrada.

–Sara: (Haciéndose la fuerte) Nadie dijo que sería fácil hija. Los cambios nunca son fáciles. Acuéstate, descansa, tómate unos días y empiezas a estudiar nuevamente para volver a rendir el examen a mitad de año.

–Aldana: Pero mamá…

–Sara: Descansa hija, mañana hablamos. Te amo.

(Cortan el teléfono y las dos lloran, cada una en su lugar.)

 ACTO III

Personajes que intervienen en este acto: Sara y Aldana.

Escenario: Sala de estar de la casa de Sara del ACTO II.

(Sara camina nerviosa de un lado a otro. Suena el teléfono y va corriendo en dirección a él.)

– Sara: (Atiende el teléfono) ¡Aldana, hija, ¿cómo te fue?! (Con cara de decepción) Ah, hola Rosi. No, estoy esperando una llamada de Aldana. Volvió a rendir el ingreso y quedó en llamarme ayer después de rendir pero aún no tengo novedades. Espero que sea porque llego cansada y se acostó a dormir y no porque le fue mal y se deprimió… De acuerdo, luego te llamo.

(Entra sigilosa a escena Aldana)

–Aldana: ¡Sorpresa!

–Sara: ¡Hija!

(Se abrazan.)

–Aldana: Aprobé y quise venir a darte la noticia. Además me fuí hace unos meses pero ya te extrañaba tanto.

–Sara: ¡Yo también te extrañaba tanto!, pero siéntate, cuéntame.

(Se sientan)

–Aldana: No parecía que me extrañaras tanto, solo me decías que tenía que quedarme allí.

–Sara: Porque sé que es lo mejor para ti, y porque sé que la única forma de crecer es atravesando cambios y haciéndonos más fuertes.

–Aldana: Ahora lo sé mamá y te lo agradezco. Aquella vez que reprobé el examen y te llamé me sentía muy mal. Solo quería volver y que me consolaras. Pero después de nuestra charla, no tuve más remedio que quedarme y seguir… Y me dí cuenta de lo fuerte y capaz de superar obstáculos que soy. Ahora me siento mucho más segura y tranquila.

–Sara: Yo lo sabía de antes pero tenías que darte cuenta por ti misma. Es parte del proceso de crecer.

FIN

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