Esta es una obra de teatro para 5 personajes. La misma nos muestra que un simple gesto de amabilidad puede hacer la diferencia.



Obra sobre amabilidad

Título: “Sé amable”

Autora: Silvina Carrasco

5 Personajes:

  1. Daiana: Es una adolescente de quince años. Tiene una cicatriz que abarca y deforma toda la parte izquierda de su rostro. Tiene una personalidad introvertida y antisocial. Se sienta con la espalda encorvada hacia adelante y el cabello le cubre gran parte de la cara.
  2. Mauricio: Adolescente de unos dieciséis años. De personalidad alegre y relajada, es quién tendrá el ¨gesto amable¨ de hablar con Daiana de igual a igual.
  3. Sonia: Mamá de Daiana. La acompaña al parque a leer.
  4. Miriam: Vecina de Daiana y Sonia.
  5. Voz en off: Reproduce lo que Daiana piensa pero no dice.

 ACTO I

Personajes que intervienen en este acto: Daiana, Mauricio, Sonia, Miriam y Voz en off.


Escenario: Un parque/espacio verde.

En un asiento un poco apartado del centro del parque, están sentadas Daiana y Sonia.

–Sonia: ¿Estás segura de quedarte sola?

–Daiana: Si.

–Sonia: ¿Regresas sola o te vengo a buscar?

–Daiana: Regreso sola.

–Sonia: Bueno, nos vemos en la casa.

(Sonia se para y atraviesa el parque. A una distancia considerable de Daiana se encuentra con Miriam.)

–Miriam: ¡Sonita! ¿Cómo has estado? (Mira hacia el banco donde Daiana está sentada leyendo) ¿Cómo está Daianita? ¿Sigue tan aislada como siempre?


–Sonia: Cada vez peor. Ya no hace nada más que leer. Le gustaría hacer cosas pero no se atreve a relacionarse con personas; dice que de lo único que todos le hablan es de su cicatriz y el aspecto de su rostro. El otro día llegó a decirme que se sentía como un monstruo.

–Miriam: ¿Y esas clases de teatro que quería tomar?

–Sonia: Fue un par de veces, pero dice que todos la miraban horrorizados y que solo se le acercaban para preguntarle por qué tiene esa cicatriz. (Suspira) Está convencida de que nunca podrá hacer lo que hacen los demás; piensa que es inferior al resto por como se ve.

–Miriam: Pobre mi niña. Dile que vaya a buscar unos libros que tengo para ella.

(Las vecinas se saludan y cada una sigue su camino. Daiana sigue leyendo. Mauricio se sienta a su derecha en el banco.)  

–Mauricio: (Mira el libro que Daiana lee) ¿Qué lees? ¡El principito! Es de mis favoritos.


(Daiana casi ni se mueve. Tiene miedo de ser rechazada o juzgada nuevamente por su cicatriz.)

–Mauricio: (Sigue hablando sin darle ninguna importancia a la cicatriz) Lo leí muuuchas veces y no deja de encantarme…

–Voz en off: ¿Cuál es el truco? ¿Qué quiere este chico, por qué no se espanta? ¿Será que no vio mi rostro?

–Mauricio: … Al principio lo leía solo como una historia de ficción y punto, pero después empecé a encontrarle más significado. ¿No te parece a ti que esas historias tienen más significados?

–Daiana: (Aún dudosa) Si.

–Voz en off: Claro que la vio, es imposible de disimular… ¿Será que… no le importa?

(Mauricio sigue gesticulando/simulando conversar relajadamente. Daiana lo mira cada vez con menos desconfianza.)

  ACTO II

 Personajes que intervienen en este acto: Daiana y Mauricio.

Escenario: El mismo escenario del acto anterior.

Daiana y Mauricio siguen conversando en el mismo banco y posición del Acto I pero la actitud de Daiana es totalmente diferente: está relajada y contenta y ya no se cubre el rostro con el cabello.

–Daiana: ¡Las aventuras de Tom Sawyer!

–Mauricio: ¡Sí! Este juego es muy fácil para ti, los adivinaste todos.

(Los adolescentes ríen)

–Daiana: Tú también adivinaste muchos.

–Mauricio: (Mira a su alrededor) Ya es muy tarde.

–Daiana: Si, se ha pasado la tarde, tengo que volver o mi madre se va a preocupar.

(Los adolescentes se paran)

–Mauricio: Ha sido un gusto charlar contigo. He aprendido mucho de cuentos y novelas.

–Daiana: Ha sido un gusto para mí.

(Se saludan y cada uno se va por su camino)

 ACTO III

Personaje que interviene en este acto: Daiana.

Escenario: Un atril con un micrófono sobre un escenario.

Daiana está dando un discurso de agradecimiento porque ha ganado un concurso de cuentos: con una actitud segura, su pelo recogido y todo su rostro a la vista.

– Daiana: ¨… Por último quiero dar las gracias a una persona que solo vi una vez y de quién solo se su nombre: Mauricio. Su amabilidad durante una charla me hizo atreverme a escribir el cuento por el que hoy gano este premio… Por lo tanto, si me permiten dar un mensaje…: Seamos amables. No es necesaria una revolución para cambiar el mundo; a veces un pequeño acto de amabilidad como una sonrisa o una palabra cordial a un desconocido, puede hacer una diferencia en su vida que ni siquiera imaginamos¨

(Daiana levanta su premio)

–Daiana: Dedico mi premio, pues, a las personas amables.

FIN

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