Obra de teatro para 3 personajes. Esta obra nos deja un gran aprendizaje sobre la importancia de la vida. Hay que disfrutarla y vivirla cada día como si fuera el último; pero sobre todo, nunca se deben de bajar los brazos ni perder la esperanza.



Obra sobre la vida

Título: “No dejaré que la vida se detenga”

Autora: Clara Pérez

3 personajes:

  1. Armando: Hombre de 65 años que descubre que tiene cáncer.
  2. Leticia: Esposa de Armando mujer de 60 años, pesimista que nunca tiene esperanzas de nada
  3. Doctora: Quien se encarga de atender a Armando durante su enfermedad.

ACTO I

Ambientación: Salón de la casa de Armando y Leticia


Introducción: Una pareja de adultos quienes tienen un matrimonio de muchos años, de clase media, quienes se ven en la obligación de enfrentarse a una noticia terrible y de la cual cada uno toma una posición distinta. Leticia se encuentra en el salón de la casa barriendo cuando entra Armando decaído y derrotado.

Leticia (Sin soltar la escoba y en tono de reproche): ¡Al fin llegas! Me llamaste nada más para preocuparme, desde que te dio ese dolor en la espalda no haces más que darme sustos ¿Se puede saber para que llamó la Doctora?

Armando (sin prestar mucha atención a los reproches de Leticia, se sienta en el sofá y pausadamente comienza a hablar): Ya tenían los resultados de los análisis, me llamó para decirme que tengo cáncer de pulmón.

Leticia (asombrada deja caer la escoba y mientras habla se dirige al sofá junto a su esposo): ¿¡Cáncer!? Armando dime que estas bromeando, tú no puedes tener esa enfermedad.

Armando (Cada vez más compungido): Ya quisiera poder decirte que es una broma pero no es así, comenzaré el tratamiento la próxima semana. Estoy asustado. Me pregunto… ¿Por qué a mí? No deje de pensar en todo el camino que fue lo que hice para que se me castigara de esta manera y llegué a una conclusión. No importa por qué el mal está ahí; está y no puedo hacer más nada, solo luchar, hacer lo que toca y voy a salir de esta.

Leticia (tomando la mano del esposo): Esta enfermedad es mortal Armando ¿Cómo lo vamos a superar?

Armando (tratando de dar ánimo a su esposa): Luchando Leticia, no vamos a abandonar la lucha, haremos todo lo que sea necesario, yo por esta enfermedad no dejaré que la vida se detenga y espero contar con tu apoyo. Deja el pesimismo y vamos a lograrlo juntos, ya verás.

Leticia abraza a su esposo ambos dejando correr unas lágrimas.

ACTO II

Ambientación: El mismo salón de la casa de Armando y Leticia.


Introducción: Ya ha pasado tiempo desde que Armando comenzó el tratamiento, llega a su casa, ya sin cabello, más delgado pero manteniendo el ánimo.

Armando (Hablando fuerte para hacerse oír): Leticia ya llegué.

Leticia (Caminando apresurada sale al salón) Hola viejo ¿Cómo te fue?

Armando (Resignado): Bien vieja, cada día falta menos, la Doctora dijo que cada vez es más pequeño, deberíamos invitar a los chicos a cenar para celebrar que lo estoy venciendo.

Leticia (asombrada): ¿Tienes ánimo para fiestas? Te sientes tan mal luego del tratamiento que no es conveniente que te agites tanto ¿no crees?

Armando (sonriendo): El malestar es solo un par de días, ya después me siento bien. Vieja estoy luchando para vivir, así que no perdamos las ganas de hacerlo. Llama a los chicos y diles que en dos días los queremos aquí para celebrar que su padre tiene un día más de vida.


Leticia (con una sonrisa en sus labios y tomando la mano de su esposo): Esta bien viejo, los llamo enseguida.

Leticia sale del salón y Armando se recuesta en el sofá.

ACTO III

Ambientación: Salón de la casa de Armando y Leticia

Introducción: Leticia se encuentra encendiendo una vela en una de las mesitas del salón y parada frente a ella comienza a rezar.

Leticia (encendiendo la vela): Ay Diosito que las noticias sean buenas, tu sabes que nosotros peleamos mucho, pero son tonterías ¿Qué me haría yo sin mi viejo?

Armando (entrando alegre tarareando una canción y bailando): ¡Vieja!

Leticia (Mirándolo extrañada): ¿Por qué gritas? Aquí estoy, ¿Qué te pasa, te volviste loco?

Armando (riendo y dejando de bailar): Algo así, pero de felicidad. Ha pasado más de un año desde que llegue aquí esa tarde a decirte que estaba enfermo; ha sido muy duro vieja, quimio y radio terapias, dietas, “deje de hacer esto y no haga aquello”, no tengo cabello, ni cejas y estoy muy delgado, pero vivo.

Leticia (aun extrañada): Y… ¿Estás feliz porque no tienes cabello?

Armando (riendo fuerte): Claro que no vieja, estoy feliz porque se fue, desapareció, ya no más vieja, ¡Lo logramos! ¡El tumor ya no está! ¡Luche y le gané!

Leticia (dejando salir lágrimas de felicidad y con sus manos cubriendo su boca asombrada pero feliz): ¿Me estás hablando en serio?

Armando (estirando los brazos hacia ella): Claro vieja, te dije que no dejaría que la vida se detuviera y cumplí mi promesa.

Leticia (lanzándose a sus brazos): Ay viejo, esta es la mejor noticia que he podido recibir.

Leticia deja de abrazarlo, lo toma de la mano y lo lleva hasta donde había encendido la vela.

Leticia: Gracias Diosito por este milagro

Vuelve a abrazar a Armando llorando ambos de felicidad.

FIN

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