Obra de teatro para 4 personajes. La misma nos muestra la importancia de no dejarnos llevar por nuestros impulsos y no inculpar a los demás si no estamos seguros de su culpabilidad.



Obra sobre reacciones impulsivas

Título: ¿Dónde está mi libro diario?

Autor: María Gabriela Méndez

Tema: Confusión de libro diario perdido en el salón de clases. Género: Drama


Personajes:

  1. Narrador 1 (Voz Femenina)
  2. Ana
  3. Miguel
  4. Extras (estudiantes en el salón de clases)

Nota: Entre paréntesis () se encuentran sugerencias de expresiones no verbales, (Acotaciones)

Ambiente

En dos ambientes para dos actos.

Ambiente 1: El salón de clases con pupitres organizados y algunos bolsos. Una chica busca su libro diario y no lo encuentra. Está desesperada porque este libro contiene información privada acerca de sus sentimientos hacia otro chico del salón. Sospecha de alguien y cuando entra al salón le acusa muy segura, mientras éste se defiende diciendo que no lo hizo. Durante este acto la chica tiene un momento de monólogo, y luego el encuentro con el sospechoso de robo de su libro diario.

Ambiente 2: Esta chica llega a su casa y se da cuenta de que su diario siempre estuvo allí, por lo que tiene mucha vergüenza con su amigo por haberlo acusado injustamente.

Narrador: – Ana tiene un amigo, su confidente secreto, a quien le cuenta hasta sus sentimientos más ocultos, es un tesoro para ella… (pausa) es su diario.

Acto 1.

Ana: (llega al salón de clases preocupada, directamente a buscar su bolso (maletín, cartera, bolsa), piensa en voz alta) – Mi diario, debo resguardarlo, nadie puede verlo. (Busca y busca pero no lo encuentra)

Ana: – Ok, alguien tuvo que haberlo tomado (se muestra reflexiva y mira a todos lados) – Ya sé, tiene que ser Miguel, que fastidio, él no me gusta, solo disfruto que seamos amigos, pero no puede ser otro, él tomó mi diario… Oh no, ahora debe estar leyendo acerca de lo que siento por su mejor amigo.

Miguel: (Se acerca a Ana, muy amigable y cortés, pero al mismo tiempo trae una sonrisa que hace que Ana confirme su sospecha) – Hola, cómo has estado?, todo bien?, pareces preocupada.

Ana: – Tú sabes, tomaste mi diario, no debiste hacerlo, necesito que me lo devuelvas YA.


Miguel: – Yo no tomé tu diario, ¿qué te pasa?, yo no haría eso.

Ana: – Claro que sí lo harías, siempre me estás preguntando cosas, y yo no te he querido responder, la curiosidad te atormenta. Debes devolverme mi diario, y espero que lo que leíste, lo lleves a tu tumba, ok?

Miguel: Ya te dije que no tomé tu diario, y mucho menos leerlo… No sé qué te pasa, debes haber confesado un crimen ahí, porque de verdad que exageras. No agarré tu diario y es la última vez que te lo digo. (Se va de la escena molesto)

Ana: (sigue buscando en su bolsa (morral, cartera, maletín escolar), y se sienta, observa a todos lados, su diario no aparece, esto es realmente perturbador para ella)

Acto 2.

Narrador: el día terminó en el colegio, Ana finalmente llega su casa después de un largo día de incertidumbre. Si Miguel no tiene su diario… ¿quién lo podría tener? Su vida está en manos de otras de personas, sus secretos, sus sentimientos.

Ana: (Apenas entra en su casa, en su habitación, ve su diario colocado frente a sus ojos en la mesa de noche… No lo había perdido, estaba en su habitación, todo fue una confusión. Rápidamente corre a buscarlo, lo toma, lo abraza, se acuesta en su cama muy aliviada de que su diario esté finalmente en su manos, nadie ha irrumpido en su privacidad, por lo que piensa en voz alta) – Qué alivio, estás aquí.


Ana: – Ahora, qué pena con Miguel, tendré que disculparme, no tengo cara para decirle que realmente mi diario estaba aquí.

Narrador 1: Ana entiende que su reacción fue producto de la incertidumbre de no saber en qué manos estarían sus secretos, pero al llegar a casa entiende que toda su escena frente a Miguel fue solo un acto impulsivo, ahora debe resolver este nuevo asunto, porque él es su amigo, y ella fue muy rápida en acusarlo. Es importante tener cuidado con lo que hacemos producto de la ansiedad o la incertidumbre, mejor verificamos antes de hacerle daño a alguien con nuestras dudas.

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