Obra de teatro sobre la importancia de prestar atención (3 personajes)

Esta es una obra de teatro para 3 personajes. La misma nos cuenta la historia de dos comerciantes que por no prestarle atención y respeto a su tercer compañero acabaron haciendo las cosas mal.

Obra De Teatro Sobre Prestar Atencion

Título de la obra: ¡Entendido!

Autora: Ángeles Spinoza

3 Personajes:

  1. Xavier
  2. Jorge
  3. Felipe

 Parte uno

Dos hombres están esperando sentados en el piso afuera de una tienda. Mantienen una conversación banal.

 Xavier: ¿Y luego?

Jorge: ¿Qué?

Xavier: ¿Qué pasa luego?

Jorge: Nada, ahí se acaba la historia.

Xavier: No tiene sentido.

Jorge: ¿qué cosa?

Xavier: ¡la historia!

Jorge: no tienen que tenerlo, nada más es una anécdota

Xavier: normalmente las anécdotas son graciosas ¿no? O por lo menos interesantes, eso que me contaste no tiene sentido

Jorge: da igual (pausa) mmm, mejor mañana

Xavier: ¿mañana qué?

Jorge: ¿cómo? (pausa) No, no es a ti…

Otro hombre entra, visiblemente apresurado.

Felipe: Hola, lo siento, se me hizo tarde

Xavier: (entre dientes) claramente

Felipe: ¿perdón?

Xavier: no, nada, que está bien. No te preocupes

Felipe abre la puerta y entra a la tienda. Jorge sigue sentado en el piso; ni siquiera se ha percatado de que Felipe está ahí

Xavier: (a Jorge) ¿pasas o te quedas ahí a ver si viene alguien?

Jorge: ¿cómo?

Xavier: que ya abrieron, ya llegó Felipe

Jorge: (poniéndose de pie de un salto. Es la primera vez que le quita la vista del celular) ¡y por qué no me avisas!

Xavier: pensé que lo habías visto

Los dos entran a la tienda

 Jorge: ¿cómo, si estaba ocupado? (vuelve al celular)

Xavier: no estabas haciendo nada…

Jorge sigue en el teléfono y Xavier se dispone a hacerse un café, mientras que Felipe prepara las cosas del mostrador y empieza a dar instrucciones. Ni Jorge, ni Xavier parecen prestarle mucha atención

 Felipe: va a ver un cambio en el registro de los productos en el sistema…

Jorge:

Xavier: está bien

Felipe: … parece que hay errores con las comandas…

Jorge y Xavier ignoran por completo a Felipe, quien sigue acomodando cosas sin importarle si lo escuchan o no

 Xavier: (a Jorge) ya deja eso

Jorge: Espera, que me están contando algo que sí te parecerá gracioso o al menos interesante

Xavier: sí claro, viniendo de ti todas las historias son buenas ¿no?

Jorge: shhh

Felipe: …entonces dejaron el sistema medio abierto o algo así y hay que estar haciéndolo todo el tiempo…

Jorge: oye, ¿ya tienes auto otra vez?

Xavier: ¿por?

Felipe: … si no lo hacen…

Jorge: para ver si salimos mañana; es que el taxi sale muy caro

Xavier: no, me lo entregan la otra semana, pero igual podemos hacer algo en casa

Jorge: en la tuya, la mía es muy pequeña

Xavier: ¿Qué piensas invitar a mucha gente?

Jorge: la suficiente…. (leyendo el celular) ¡No te lo creo!

Felipe: … si lo hacen así no habrá problema; puede resultar tedioso, pero al parecer sólo será hoy, según me dijo el dueño ya mañana queda…

Jorge: (incrédulo, a Xavier) lee esto…

Xavier: (lee. También sorprendido) no, entonces no habrá nada mañana…

Felipe: ¿Quedó claro?

Jorge y Xavier voltean a ver a Felipe sorprendidos

Jorge y Xavier: ¡Claro!

 Parte dos

La tienda ha cerrado. Xavier está cerrando la puerta y Jorge recoge algunas cosas del mostrador

 Jorge: Como se nota cuando es quincena

Xavier: y que además hay rebajas: parece que estaban regalando el almacén

Jorge: (empezando a revisar las notas) sí, sí… (pausa) ¿y? ¿cómo ves? ¿crees que se haga algo este fin?

Xavier: (recogiendo algunas cosas) lo veo complicado, entre que no tengo carro y que Sebastián se rompió el brazo

Jorge: bueno, pero podemos ir nosotros… o no lo llevamos manco (ríe) da igual

Xavier: ¡se va a romper el otro brazo!

Xavier sigue limpiando mientras Jorge intenta hacer el corte de caja. Pasan unos instantes

Jorge: oye, no sale nada

Xavier: nada de que

Jorge: nada de nada

Xavier: ¿nada dónde?

Jorge: (desesperado) aquí, en la registradora. No aparece nada de las ventas

Xavier: fíjate bien, seguro estás haciendo algo mal

Jorge: no, estoy haciendo lo de siempre y no aparece nada. Ya van tres veces que lo intento

Xavier: (acercándose) a ver, déjame a mí (pausa) oye sí, es cierto (intrigado) no aparecen las ventas de hoy. Voy por Felipe

Jorge: no, espérate ¿y si se enoja?

Xavier: ¿por qué? No fuiste tú; es la máquina…

Xavier sale y Jorge se queda pensativo. Vuelve Xavier seguido de Felipe

Felipe: ¿qué pasa?

Xavier: que no aparecen los registros

Felipe revisa la máquina

Felipe: es porque no lo guardaron

Xavier: ¿cómo no? Si lo estuvimos haciendo todo el día

Felipe: cada que pasaban un artículo, ¿lo guardaban dos veces?

Jorge: ¿por qué haríamos eso? Sería muy tedioso y poco práctico. Le dábamos guardar al final como siempre

Felipe: (exaltado) porque yo les dije que tenían que guardar dos veces cada vez que pasarán un artículo, sino, no se registraría la compra

Xavier: ¿En qué momento nos dijiste eso?

Felipe: hoy en la mañana, cuando abrimos….

Xavier: (apenadísimo) no me acuerdo…

Jorge: yo estaba ocupado…

Xavier: ¿y ahora?

Felipe: a contar lo que falta y registrarlo a mano. El lunes hay inventario (pausa) Cierran cuando acaben

Felipe deja las llaves en el mostrador y sale

Oscuro final

Deja un comentario