Esta es una obra de teatro para 7 personajes. La misma nos muestra lo conveniente de ser espontáneo.



Obra sobre diferentes maneras de pensar

Título: “Forzada y Espontánea”

Autora: Silvina Carrasco

7 Personajes:

  1. Conciencia de Romina: Voz en Off. Representa una manera de pensar analítica por demás: dice algo, se desdice, se contradice y da muchas vueltas. En lo posible, tiene que ser una voz parecida a la del personaje Romina.
  2. Romina: Habla menos que su conciencia.
  3. Conciencia de Angie: Voz en Off. Representa una manera de pensar más unidireccional que la de Romina. En lo posible, tiene que ser una voz parecida a la del personaje Angie.
  4. Angie: Como en general es directa, lo que dice ella es bastante parecido a lo que dice su conciencia.
  5. Elías: Amigo de Romina y Angie. Las dos están enamoradas de él.
  6. Vendedora 1: Vendedora de la tienda en la que compra Angie.
  7. Vendedora 2: Vendedora de la tienda en la que compra Romina.

(Importante: siempre que una de las conciencias/voz en off hable, la protagonista a la que le corresponde esa conciencia, debe gesticular facial y físicamente, de acuerdo a lo que diga esa voz.)


ACTO I

Personajes que intervienen en este acto: Angie, Conciencia de Angie y Vendedora 1.

Escenario: Una tienda dentro de un shopping.

(Angie mira en el espejo cómo le queda un pantalón que se quiere comprar.)

–Vendedora 1: Lo tengo en otros colores también.

–Angie: No, no es necesario, me gusta este color.

–Conciencia de Angie: Si, el color, el largo, la tela, todo… Es perfecto… Me queda perfecto.

–Vendedora 1: Te queda perfecto.

–Angie:(Sonriente) Gracias.

–Vendedora 1: ¿Lo llevás?


–Angie: Si, lo llevo. Gracias.

ACTO II

Personajes que intervienen en este acto: Romina, Conciencia de Romina y Vendedora 2.

Escenario: Otra tienda dentro del mismo shopping.

(Romina mira en el espejo una blusa que quiere comprarse)

–Conciencia de Romina: Me queda muy bien. Es perfecta para la forma de mi cuerpo.

–Vendedora 2: Te queda perfecta.


–Conciencia de Romina: Ya lo sé, pero es vanidoso reconocerlo.

–Romina: Mmm… no sé.

–Vendedora 2: ¿Qué no te convence?, ¿el color?

Conciencia de Romina: ¿El color? ¿Por qué? ¿Que tiene el color? ¿Pero si me dijiste que era el color de esta temporada? ¡Sabía que me lo decía solo para venderla!

–Vendedora 2: ¿Querés que te la muestre en otro color?

–Romina: Emmm…

–Conciencia de Romina: Ahora que veo bien, me hace ver gorda esta blusa… Y el color… Si, es muy llamativo.

–Romina: No, lo voy a pensar. Si me decido vuelvo.

ACTO III

Personajes que intervienen en este acto: Romina, Angie y Elías.

Escenario: La mesa de un café.

Romina y Angie aún no se conocen. Las dos están enamoradas de Elías, aunque él no lo sabe.

(Elías y Angie están sentados en una mesa. Llega Romina y Elías se para para llamarla.)

–Elías: ¡Romi, acá!

(Romina se acerca a la mesa.)

–Elías: Romi, te presento a Angie, mi amiga de inglés. (A Angie) Ella es Romi, mi amiga de la infancia.

–Conciencia de Angie: ¡Que linda blusa!

–Angie: Mucho gusto. Me encanta tu blusa.

–Romina: Gracias.

–Conciencia de Romina: Ayy, se está burlando de mí. Yo sabía que no tenía que ponerme esta blusa, parezco un payaso. Encima ella es tan alta…y linda. Él dice ¨mi amiga¨ pero…

–Elías: Les pedí café, ¿está bien?

–Romina: Si, está bien, gracias.

–Conciencia de Romina: ¡Eli! ¿Cuándo me viste tomar café? ¡Jamás tomo café!, menos a esta hora. No te pusiste a pensar que quizás no tomo porque me hace mal…No, no te pusiste a pensar.

–Angie: Yo me voy a pedir un tecito mejor, no tomo café a esta hora.

–Elìas: Es que tardaban tanto que me adelanté. Siempre me hacen esperar ustedes.

(Elías se ríe, dejando ver una gran sonrisa)

–Conciencia de Romina: ¡Ayy! ¡Qué lindo sos cuando te reís!

–Conciencia de Angie: ¡Qué linda sonrisa que tenés!

–Angie: (A Elías) ¿Te dijeron alguna vez que tenés una sonrisa muy linda?

–Elías: (Sonrojado) Gracias.

–Conciencia de Romina: ¡¿Qué?! ¡Qué desubicada! ¿Pensás llamarle la atención así? A Elías no le gustan las chicas tan directas, lo hacen poner nervioso… ¿O si le gustan?… ¿Por qué se sonrojó? ¿Le gustó el halago o lo puso incómodo?… ¿Y si le digo algo lindo yo?… ¿Por qué la mira más a ella que a mí? ¿Es porque le dijo algo lindo?

–Elías: ¿Les conté que conseguí dos entradas para el recital? ¿Alguna de ustedes me quiere acompañar?

–Conciencia de Angie: ¡Me encantaría ir con vos a un rectal!

–Conciencia de Romina: ¡Claro que quiero! Quizás hasta me animo y te confieso que…

–Angie: A mi me encantaría.

–Conciencia de Romina: ¡Pero qué directa es esta chica! ¡¿No se da cuenta de que queda mal?! A Elías no le gustan las chicas así… ¿O sí?

–Romina: Yo no sé si puedo, tengo cosas que hacer el día del recital.

–Conciencia de Romina: Si me insiste una vez le vuelvo a decir que no y la segunda vez que me insista, le puedo decir que lo voy a pensar… Si, yo sé que no te gustan las chicas tan directas.

–Elías: Pero si dijimos que cuando venga esta banda a la ciudad la íbamos a ir a ver, Romi. Puedo tratar de conseguir una entrada más y vamos los tres.

–Romina: Si Eli, pero no sé si voy a estar desocupada ese día.

–Conciencia de Romina: Ahora me vuelve a insistir y le digo que quizás pueda ir… Al menos no quedo tan desesperada como esta chica.

–Elías: ¡Qué lástima Romi!. Bueno, después te cuento como estuvo entonces… ¿Vos podés Angie?

–Conciencia de Angie: ¡Claro que sí!

–Angie: ¡Me encantaría!

–Conciencia de Romina: ¡¿Qué?!

–Elías: Bueno chicas, me tengo que ir, después nos vemos. Cuídense.

–Angie: Esperame, voy para el mismo lado que vos. (A Romina) Me alegro de haberte conocido Romi. Cuidate.

(Elías y Angie se van. Romina se queda sentada y desconcertada.)

FIN

 

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